Sobre mí.

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Al final sólo un billete, y un adiós de andar por casa, un "qué tal", un "qué te pasa", un "no", un te quiero que no quiere o te escapas o te mueres, tu razón no es nunca "la razón".

martes, 8 de marzo de 2011

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Quería explicar mi historia, la nuestra. De cómo lo viví todo desde mi punto de vista. Hace más de un año, volví, tras decidirme a darme unas buenas vacaciones, esperando que fueran permanentes, volví el día 28 de Diciembre, mismo día en el que yo hacía un año de estar vivo. Vine de buen humor, por una noche en la que iba a estar no iba a estar amargado, ni mucho menos, asi que vine simplemente a pasar la noche y recordar viejos tiempos. En un momento de la misma, apareció una chica que también se había ido, uno de los motivos de mi partida, puesto que todo sin ella carecia bastante de sentido. Ella era mi hermana, la mano que se alargaba hacia mi cuando yo caía, la que intentaba cargar conmigo, una de las personas más importantes para mi. Pero no la miré como tal, la miré con otros ojos, nunca descubrí el motivo exacto por el que aquél dia me decidí a mirarla como ya hacía algún tiempo que quería hacerlo, pero lo hice. La miré como una mujer, como a una amante, como alguien que quería poseer. En sentido físico, le puse cara a mis sentimientos y se lo dije, no tenía nada que perder, si recibía una negativa podía irme por donde habia venido, y de habernos vuelto a encontrar algún dia, haberlo dejado todo atrás. Pero no fue una negativa lo que recibí, si no más bien sorpresa, el hecho de que ella no parecía reacia a lo que le había dicho, a pesar que huí antes de recibir una posible contestación. Al dia siguiente, volví a venir, no me explico el por qué, supongo que una parte de mi quería esa respuesta y la otra quería salir huyendo de ahí. Sentimientos contrapuestos, se le suele llamar. Ella también vino, tras hablar durante mucho rato, me dijo que ella tampoco le desagradaba la idea de que pasara algo entre nosotros. Al ser eso de madrugada, la misma tarde, de ese mismo dia, nos entregamos por primera vez, sin saber todo lo que llevaba tras eso. De eso ya hace un largo año, hemos discutido como no se haría a la idea nadie, hemos tenido reconciliaciones increíbles, de molestarnos la propia piel que nos separaba, hemos hecho viajes, viajes de dias horribles, viajes de recuerdos grabados, de montones de fotos. Hemos tenido dos preciosas hijas, a cada cual más preciosa y las dos increíbles. Nos hemos amado, con todo lo que lleva esa palabra, amar por encima de todas las putas cosas en el mundo, un sentimiento que podía volverse incluso doloroso, pero que era puro, de dos personas que habían encontrado su razón de ser. Conocí el auténtico amor en ella, conocí el estado de supor de no saber donde estás, al tener el cuerpo en completo júbilo, conocí el odio que se le puede profesar a alguien que quiere arrebatarte lo que amas, conocí el verdadero deseo que no se apagaba ni tras la entrega, conocí todo lo que siempre había querido conocer. A pesar de todo, conocí a la que era y será la mujer de mi puta vida. La única persona a la que he podido amar de ésta manera, de quién ahora, a pesar de todo, me sigue tirando un hilo invisible, fino, muy fino, pero que no me es posible cortar. A la que ya, estoy echando de menos, porque entre sus fallos, los míos, sus virtudes, y las mías. Hacíamos de nuestra relación, algo único.

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