Últimamente, estoy pensando demasiado en las cosas, creo que esa semana de mi vida, en la que desconecté la mente me ha dejado muchos pensamientos colgando, y por lo tanto, ahora tengo que darles el turno a cada uno de ellos. Entre otros, he pensado en lo efímero de ésta vida, en cómo el amor te cambia y te deja unas cicatrices dolorosas, pero también curiosas, muy curiosas. He descubierto en mi mente, o más bien he recordado, que hoy estás aquí, y mañana no estás, por eso se dice siempre el "vive el presente" pero, ¿cómo no pensar en el futuro? ¿Qué será de mi dentro de unos años? ¿Seguiré siendo el mismo? ¿Me seguiré reconociendo? Me he dado cuenta que en éstos tres años, he cambiado mucho, no sólo físicamente, a ver si nos entendemos. No soy el mismo Tom, y cada experiencia cambia algo en mi, puede que vaya a peor o a mejor, es algo que todavía no tengo claro, pero si me lleva a perder muchas veces, lo que una vez, una persona llamó "mi esencia", hay momentos que soy, pero no soy yo, tal vez los golpes, tal vez un muro que yo mismo coloque. La vida no es fácil, es una lucha constante por sobrevivir, y no contentos con ello, buscamos ser felices, tener una vida cómoda, una familia, un hogar, buen trabajo... En cambio a mi, me gustan los retos, quiero sangrar para aprender de cada cicatriz, no quiero nada hecho ni nada por lo que no tenga que luchar ni mover un simple dedo, me gusta poder sonreir porque me toca otra lucha por algo que desee. Desde pequeño, he luchado por todo, desde levantar a mi familia, hasta luchar por algo tan trivial como ser el mejor en mi campo de negocios. Soy un lucador nato, tengo sangre de luchador. Cada gota derramada me asegura que lo que me está costando tanto trabajo, si algún dia lo consigo, voy a sentir tal satisfacción que no la cambiaría por ninguna comodidad. Tan solo algunas veces, agacho la cabeza, me rindo por un lapsus de tiempo, y luego vuelvo a salir a flote. Me escondo en mi mente, sonrío, aprieto los dientes y continúo caminando. Porque nadie caminará por mí, porque en ésta vida todos estamos solos, por mucho que tengamos gente a nuestro alrededor, en los momentos de la verdad, lo que necesitamos es fuerza, y la fuerza tiene que nacer de uno mismo. Por lo tanto, he decidido que me da igual estar solo, he decidido que no tengo ningún motivo para sentirme triste, porque aveces quisiera tener alguna mano amiga, o un hombro leal que me acompañe, pero que de no ser así, tampoco podrá conmigo. Estoy cansado del Tom débil, ¡bienvenido sea éste!
Me arrepiento de muchas cosas, de muchas situaciones que se me han escapado de las manos en más de una ocasión, pero ¿de qué narices me sirve esconderme en el dolor que ello me provoca? Me echaré yo mismo sal, a mis heridas. Pero me seguiré levantando. Porque ya no me van a molestar las cosas como antes, lo que me haría estallar ya no lo hará más, mantendré la calma, porque visto lo visto, todo lo que hago está mal.

0 comentarios:
Publicar un comentario